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NECESITAMOS LÍDERES

Estamos asistiendo desde el inicio de esta legislatura con Rosell como presidente del F.C.Barcelona a un tipo de liderazgo muy contrapuesto al que existía con Laporta en la legislatura anterior.

Se trata de un liderazgo de eficiencia, donde aprovechando la inercia de la directiva anterior ( en la que por cierto también estaba Rosell) se materializan resultados económicos incontestables pero la gestión no acaba de ilusionar a la masa social. Esta disociación entre gestión y transmisión de la pasión es característico de etapas de eficiencia en las empresas donde el gráfico resultante de su gestión es plano.

La gestión de este tipo de etapas no es sencilla por la atención que deben tener todos sus integrantes aunque no se hayan acabado de entender en este caso resoluciones como el  “caso Abidal” o bien la exposición a las bondades de un contrato de sponsoring con Qatar que asegura unos ingresos jugosos pero que no aportan ninguna identificación. Es una etapa marcada por el control y rigor en el tema económico, pero también por la falta de política comunicativa y por la recogida de los resultados.

Sin embargo, esta época es contrapuesta a la anterior donde se caracterizó por una etapa transformacional donde no existía tanto rigor pero donde se logró transformar el club a través de la ilusión de personas que lideradas por Laporta revolucionaron el club desde el punto de vista deportivo social y económico. Fue el tiempo de sembrar, de idear un club que en los últimos años ha sido referente a nivel mundial y de afrontar un reto que revolucionó la entidad a través de la ilusión, la misma que hizo cometer unos errores imperdonables que ensombrecieron la excelente puesta en marcha de la estrategia, con una implantación sin precedentes en el mundo del fútbol.

Pero este tipo de alternancia de etapas en el liderazgo de un club como el F.C.Barcelona también es habitual en las empresas y generan como así ha sido en el Barça partidarios de un líder versus partidarios del otro.

Incluso en la gestión de los jugadores por parte del entrenador correspondiente, hay diferentes formas de abordarla si bien en un club tan mediático como el F.C. Barcelona debe tener un director de orquesta que ilusione a sus jugadores y éstos a la vez lo hagan con los aficionados. En la época de Guardiola, completamente transformacional e innovador la ilusión desbordaba y se reflejaba en el rostro de los jugadores. Ahora con la gestión de Tata Martino, impecable por cierto tanto en su comportamiento como en los resultados hasta ahora obtenidos, no se nota esta energía transferida ni esta pasión por el juego más allá de un trabajo metódico, incluso diríamos correctivo de situaciones anteriores y lógico desde el punto de vista de su aplicación

Más allá de poder valorar cada uno de los líderes, creo que es bueno hacer pensar a la gente que la existencia de uno es inevitable para el otro y que siempre que existe una etapa transformacional debe existir después una etapa de eficiencia porque la transformación alargada en el tiempo puede producir un caos en la empresa, pero también al revés, después de una época de eficiencia es lógico pensar y esperar que llegue un líder transformacional.

Hace falta en el management líderes que entiendan estas situaciones y que, o bien practiquen liderazgos situacionales para cada tipo de “momentums” en las empresas o bien sepan dar el paso elegantemente a otra etapa sin reproches.

En la sociedad falta también, la cultura de saber que no existe  un Rosell sin un Laporta ni un Tata sin Guardiola, pero tampoco sería bueno mirar hacia atrás sinó preparar a los líderes para ser capaces de gestionar ambas situaciones.

El liderazgo bien llevado es aquél que es compartido, que es transmisor de la ilusión por el trabajo realizado y crea pasión como antesala de la felicidad tanto desde el punto de vista del creador o creadores del bien, como del que recibe el producto. Es también, el que sabe trabajar en equipo y el que fomenta la cultura de mejora continua para poder algún día ser diferente y que la gente lo reconozca como innovador y aprecie su valor

Así pues, más allá de gestores, necesitamos líderes.

 

Pere Solanellas

CEO& founder  WUICS

Director Master Dirección Deporte

Universidad Pompeu Fabra

 

Recetas de Liderazgo

RECETAS DE LIDERAZGO

Hoy en día nos encontramos con una verdadera crisis generalizada de liderazgos en las organizaciones que se ve más acusado por la crisis económica y de valores que están pasando  las sociedades occidentales.

Esta carencia, evidente, es también una oportunidad para toda la gente que está empujando desde abajo y que está llegando (eso sí, poco a poco) al mercado laboral. Estos liderazgos son necesarios en las organizaciones donde empiezan a haber unas nuevas reglas de juego que se deben saber interpretar para poder guiarlas a recuperar el terreno perdido en los últimos años y evitar tener mandatarios con visiones cortoplacistas y locales que solo han hecho que incrementar  las malas praxis y el desencanto en las empresas.

La esencia de estos liderazgos han de ser los seguidores y todas las capacidades han de estar centradas en influir en los comportamientos de los individuos para conseguir unos objetivos determinados.

El liderazgo, visto desde mi prisma debe basarse en:

a)  Work, fun & profit

Al trabajo le dedicamos muchas horas y parece evidente que si queremos tener un ambiente de motivación, de implicación y de compromiso, debemos tener un ambiente optimista, de disfrutar con él y no de padecerlo y contar las horas que faltan para acabar la jornada laboral.

Esto solo se puede conseguir si la empresa tiene a sus trabajadores como colaboradores comprometidos que disfrutan trabajando y si el líder los anima y los compromete para poder alcanzar juntos la visión.

La organización también tiene que estar orientada a beneficios ya que es fundamental que cualquier persona que trabaja en una organización piense que estar en ella ha de ser fruto de la generación de eficiencia que se convierta en beneficio. Esta idea ha de ser una idea muy compartida por el líder con sus seguidores. El hacer pensar que todo el mundo a través de su trabajo debe generar la riqueza suficiente a la empresa como mínimo por el salario que recibe, es fundamental para el logro de unos objetivos colectivos.

Esta cultura del logro, entendida como estar orientada al beneficio final de la empresa, hace que las personas, los equipos y la organización en su conjunto funcionen con más eficacia y desempeño. Esto se puede lograr con decisiones más ágiles, ejecución de los planes según lo establecido y un intento de superación de los objetivos previstos.

b)  Liderazgo compartido

Creo en un liderazgo compartido: no es que crea que una organización tenga que tener más de un líder, es que creo que el liderazgo tiene que estar presente en la organización en cada persona que gestione un equipo.

Creo en un liderazgo descentralizado donde evidentemente el Líder sea la persona que dirige y gestiona la organización, pero éste debe procurar que las personas que están a su cargo también ejerzan el liderazgo en el equipo que dirijan.

Así pues, este liderazgo “en cascada” permite por un lado el compromiso de todos los trabajadores de la empresa del primero al último y compartir tanto la misión, la visión y los valores de una forma más eficaz.

c)   Hacer Equipo

Hay una tradición en Catalunya que es hacer “castells” (castillos humanos) y que a parte de la riqueza de su plasticidad, de lo apasionante de la competición entre “colles castelleres” es un signo y un producto de trabajo en equipo.

Un “castell” es una torre humana de varios pisos de altura que se realizan en Catalunya desde hace más de 200 años.

Pues bien, estas torres intervienen un buen número de personas de todas las edades, de todos los pesos y todas las complexiones. Éstos se entrenan para poder “levantar” la torre consistente en varios pilares en cuyos pisos superiores están ocupados por personas con poco peso o sea niños.

Se trata de cargar la torre y después descargarla siempre sin caerse la construcción evitando que la torre se tambalee ya que es síntoma de que se va a derrumbar.

Para mi, es un claro ejemplo del trabajo en equipo en el que el  líder dirige la formación y después mucha gente se alinea por pesos en los distintos pilares o pisos de la formación. Todos tienen un objetivo común…o la levantan y la descargan o se caen, si cae uno, caen todos!!

Trabajar en  equipo, es liderar un conjunto de personas con un compromiso común en el cumplimiento de metas y objetivos y claramente definidos. Trabajar en equipo es más fácil decirlo que hacerlo, ya que sobretodo se necesita un líder que entienda estas diferencias y que transmita el compromiso a todos sus integrantes para poder llegar a los objetivos marcados.

d)  Ser diferentes

“Si vas a hacer algo como los demás, no lo hagas”. Esta sería mi recomendación a cualquier líder empresarial. Ya no se trata de la rentabilidad, ni del modelo de negocio, se trata de la importancia que tiene diferenciarse e intentar hacer algo diferente y mejor para llamar la atención al potencial cliente e impulsarlo a la compra. Para ello se debe conocer en profundidad lo que se hacía antes, lo que se hace ahora para entender las posibles claves de la diferenciación, pero adecuando la diferenciación a la previsión que en un futuro tu producto/servicio sea atractivo para tu mercado.

En definitiva, nuevos liderazgos y nuevas ilusiones son lo que necesitamos en las organizaciones para poder llevarlas a cumplir sus objetivos y hacerlas volver a la senda de la rentabilidad, sin olvidarse nunca de los fines sociales que representan. Nos depara un futuro lleno de cambios continuos y acelerados donde como la mejor adaptación a ellos será la clave para entender las claves de gestión del liderazgo.

 

Pere Solanellas

CEO& founder  WUICS

Director Master Dirección Deporte

Universidad Pompeu Fabra