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GESTIÓN DE PERSONAS EN LA EMPRESA DEL FUTURO (I)

Toda empresa tiene como elemento imprescindible el factor humano. Es obvio, no existe ni debe existir ninguna empresa que no tenga como mínimo una persona como trabajador.

Estamos atravesando una situación empresarial donde por un lado se está limitando este recurso en las empresas (EREs, EROs, despidos,...) y por otro lado están apareciendo trabajadores que, cargados de ilusión y de empuje, y quizás fruto de haber sido víctima de la limitación de recursos en sus anteriores empresas, han emprendido su aventura, fruto de su ilusión, quizás también fruto de su necesidad.

En esta situación empresarial, qué recomendaciones podemos dar a las personas que siguen trabajando en las empresas y que no ven desde hace tiempo cambios en su trayectoria profesional ?

Las trayectorias profesionales hoy en día han cambiado mucho: si hace 20 años existían unas trayectorias como raíles de tren de las cuales si no te apartabas llegabas a tu destino, y si hace 10 años estas trayectorias se convirtieron en carreteras donde había más elección de rutas y donde las decisiones no eran irrevocables sinó reconducibles, hoy en día tenemos más alternativas que dependen de unas trayectorias que se deciden con cada decisión.

También decir que los tiempos han cambiado, quizás a peor, pero básicamente debemos entender que han cambiado y lo que funcionaba antes, ahora quizás no. Hoy en día, las organizaciones son más planas donde no tenemos tantas posibilidades ni opciones de subir, pero por contra tenemos más participación en la toma de decisiones. También antes teníamos una visión muy departamental y en el contexto actual debemos tener una visión más global donde se pasa de una estructura organizativa funcional a una más basada en proyectos.

Pero también han cambiado las prioridades de las personas….Antes solo se pensaba en el trabajo y hoy en día, afortunadamente, se piensa en el trabajo como parte de la vida, donde no solo está el éxito personal, si no también se valora la calidad de vida, el estilo de trabajo de las empresas y las experiencias que se puedan vivir. Un gran cambio.

A este cambio también se adaptado la empresa donde antes exigía lealtad de por vida y ahora solo puede pedirla por un espacio corto de tiempo porque no sabe si ella podrá cumplir con su parte del trato…es una nueva situación donde debemos adaptarnos. En esta nueva gestión de personas en las empresas,  debemos partir de varias consignas muy recomendables que pueden hacer no solo que nos lo pasemos mejor trabajando, si no que se pueda producir un cambio en nuestra trayectoria y que podamos adaptarnos mejor que los demás:

En primer lugar creo que es fundamental conocerse a uno mismo: Esto ya es importante siempre en cualquier manager, pero hoy en día en cualquier nivel directivo es fundamental conocerse y saber qué es lo que lo que hacemos bien y qué es lo que hacemos mal.

En segundo lugar para poder cambiar nuestra trayectoria creo que debemos estar más presentes en las redes sociales, siempre teniendo cuidado de nuestras expresiones y opiniones (recordad que muchos headhunters repasan nuestras opiniones de facebook y de twitter..) y cultivar más el networking.

En tercer lugar creo que debemos ser más flexibles con lo que nos pide la empresa. Aquello que antes decíamos que no porque no pertenecía a nuestra área funcional, hoy debemos saber experimentar y poder atrevernos a probar. Esta flexibilidad la necesitan las empresas pero puede ser beneficioso para nosotros a medio plazo. Esta experimentación nos puede dar competitividad respecto a los “nativos tecnológicos”, por ejemplo, que ya nos llevan algunos metros de ventaja solo por haber vivido como único el boom tecnológico que estamos atravesando.

Por último debemos mejorar nuestra capacidad de profundizar en personas o estamentos que nos aporten desarrollo como modelo de perfeccionamiento futuro. En estas relaciones seguro que se van a dar oportunidades no solo de nuevo trabajo, si no también de mejora de enfoque.

En definitiva, nuevos tiempos en la gestión de personas y como hemos dicho debemos saber adaptarnos.

Pere Solanellas

CEO & founder de Wuics

Tfno 646 977 139

psolanellas@wuics.com

NECESITAMOS LÍDERES

Estamos asistiendo desde el inicio de esta legislatura con Rosell como presidente del F.C.Barcelona a un tipo de liderazgo muy contrapuesto al que existía con Laporta en la legislatura anterior.

Se trata de un liderazgo de eficiencia, donde aprovechando la inercia de la directiva anterior ( en la que por cierto también estaba Rosell) se materializan resultados económicos incontestables pero la gestión no acaba de ilusionar a la masa social. Esta disociación entre gestión y transmisión de la pasión es característico de etapas de eficiencia en las empresas donde el gráfico resultante de su gestión es plano.

La gestión de este tipo de etapas no es sencilla por la atención que deben tener todos sus integrantes aunque no se hayan acabado de entender en este caso resoluciones como el  “caso Abidal” o bien la exposición a las bondades de un contrato de sponsoring con Qatar que asegura unos ingresos jugosos pero que no aportan ninguna identificación. Es una etapa marcada por el control y rigor en el tema económico, pero también por la falta de política comunicativa y por la recogida de los resultados.

Sin embargo, esta época es contrapuesta a la anterior donde se caracterizó por una etapa transformacional donde no existía tanto rigor pero donde se logró transformar el club a través de la ilusión de personas que lideradas por Laporta revolucionaron el club desde el punto de vista deportivo social y económico. Fue el tiempo de sembrar, de idear un club que en los últimos años ha sido referente a nivel mundial y de afrontar un reto que revolucionó la entidad a través de la ilusión, la misma que hizo cometer unos errores imperdonables que ensombrecieron la excelente puesta en marcha de la estrategia, con una implantación sin precedentes en el mundo del fútbol.

Pero este tipo de alternancia de etapas en el liderazgo de un club como el F.C.Barcelona también es habitual en las empresas y generan como así ha sido en el Barça partidarios de un líder versus partidarios del otro.

Incluso en la gestión de los jugadores por parte del entrenador correspondiente, hay diferentes formas de abordarla si bien en un club tan mediático como el F.C. Barcelona debe tener un director de orquesta que ilusione a sus jugadores y éstos a la vez lo hagan con los aficionados. En la época de Guardiola, completamente transformacional e innovador la ilusión desbordaba y se reflejaba en el rostro de los jugadores. Ahora con la gestión de Tata Martino, impecable por cierto tanto en su comportamiento como en los resultados hasta ahora obtenidos, no se nota esta energía transferida ni esta pasión por el juego más allá de un trabajo metódico, incluso diríamos correctivo de situaciones anteriores y lógico desde el punto de vista de su aplicación

Más allá de poder valorar cada uno de los líderes, creo que es bueno hacer pensar a la gente que la existencia de uno es inevitable para el otro y que siempre que existe una etapa transformacional debe existir después una etapa de eficiencia porque la transformación alargada en el tiempo puede producir un caos en la empresa, pero también al revés, después de una época de eficiencia es lógico pensar y esperar que llegue un líder transformacional.

Hace falta en el management líderes que entiendan estas situaciones y que, o bien practiquen liderazgos situacionales para cada tipo de “momentums” en las empresas o bien sepan dar el paso elegantemente a otra etapa sin reproches.

En la sociedad falta también, la cultura de saber que no existe  un Rosell sin un Laporta ni un Tata sin Guardiola, pero tampoco sería bueno mirar hacia atrás sinó preparar a los líderes para ser capaces de gestionar ambas situaciones.

El liderazgo bien llevado es aquél que es compartido, que es transmisor de la ilusión por el trabajo realizado y crea pasión como antesala de la felicidad tanto desde el punto de vista del creador o creadores del bien, como del que recibe el producto. Es también, el que sabe trabajar en equipo y el que fomenta la cultura de mejora continua para poder algún día ser diferente y que la gente lo reconozca como innovador y aprecie su valor

Así pues, más allá de gestores, necesitamos líderes.

 

Pere Solanellas

CEO& founder  WUICS

Director Master Dirección Deporte

Universidad Pompeu Fabra